domingo, 3 de enero de 2010

Diálogos en el carro de Helios I: Sobre el alma

Ágil surcaba el cielo el carro de Helios, en su diario recorrido por el firmamento. Van cuatro caballos tirando del carro en el que va el dios, a la cabeza, como siempre, van Euros, el viento del este y Northos, el viento del norte. De repente Euros abre su dorada boca y no es para respirar, bostezar o soltar un relincho, no, es para hablar. Está articulando sonidos en la lengua de los caballos. Ahora, si guardamos silencio, podremos oír lo que le dice a Northos:
-¿Te has parado a pensar, Northos, en el alma?
-¿En el alma?-dice Northos.
-Sí, en el alma. Pero no en la nuestra o en la de nuestro señor, sino en la de los mortales.
-¿Te refieres al alma de los caballos mortales?
-No, amigo, en el alma de los hombres.
-Pues no: mis pensamientos van por otras latitudes.
-Yo sí, Northos, y he encontrado que es un tema interesante, aunque difícil, pues pocas cosas hay más complejas. El alma humana es variable. Normalmente la encierran. La recluyen en el fondo de su ser.
-Malo tiene que ser eso- Dice Northos
-No, amigo. Puede parecer que es malo, pero no, porque hace que tan sólo algunas cosas puedan llegar. Si todo les afectara al alma, si la tuvieran por fuera, actuarían con tal desenfreno, exageración, que no habría psible distinción entre lo banal y trivial y lo realmente grave o importante. Todas las acciones serían en serio, todas las acciones tendrían graves repercusiones, todos los actos serían grandes actos. Y si todo sobresale, nada sobresale. Si todos los actos son grandes, ¿Cómo se distinguen los pequeños? Si todo es muy trascendente, ¿Cómo se distingue lo intrascendente?
-Comprendo tu razonamiento- Responde Northos
-Por suerte-Continúa Euros- no todo les llega al alma y los asuntos banales rebotan. Pero hay cosas que sí. Y son muchas y de variadas clases. Puede ser un acto injusto, puede ser una frase, unas palabras dotadas de significación, una imagen, el frío, todo esto puede meterse hasta el fondo de su alma, oradando las barreras que la rodean. Y en ese momento, forman ya parte de tu ser. Ya están metidas, clavadas, grabadas a fuego, ardiendo en lo más profundo de su ser. Cuando algo realmente ofende al ser humano llegando a su alma, es capaz de todo. Pero, aunque las cosas que lleguen al alma sean muchas, no son las mismas, ni mucho menos, para todos y es muy difícil llegar realmente al centro del alma. El arte es uno de los medios que más usan. Unas palabras, unas notas tienen la capacidad de hacer removerse el alma humana.
-Realmente es un tema complejo a la par que interesante, Euros.- Respondió Northos